Creo que hemos logrado estar de acuerdo en un par de cosas:
La vivienda no es un problema más —es la base de todo lo demás. Sin vivienda, no hay emancipación, no hay movilidad, no hay oportunidades.
Falta vivienda disponible. A secas. Y falta en muchos sitios, para mucha gente.
Ahora bien: ¿cuánta falta exactamente? Me he decidido por dar respuesta: tres millones. Me parece un buen punto de partida, una provocación basada en evidencia. Os explico por qué.
Según el INE, entre 2024 y 2039 podrían formarse unos 3,7 millones de nuevos hogares. Esto sale de sus proyecciones demográficas, que ya asumen ritmos actuales de emancipación. Es decir, nada de escenarios ultraoptimistas. Y aun si rebajamos el ritmo y acortamos el horizonte a una década, difícil que bajen de los dos millones.
Pero eso es solo parte de la historia. Además hay demanda reprimida. Un dato que me voló la cabeza: en España, el 65,6 % de los jóvenes entre 18 y 34 años vive con sus padres (dato de Eurostat para 2023). La media europea es del 49,6 %. Esos 16 puntos de diferencia son casi 1,4 millones de jóvenes más viviendo con sus padres respecto a la media europea. Traducido a hogares (con un tamaño medio de 2 personas), eso da unos 700.000 hogares adicionales latentes. Que podrían existir, pero no existen porque no hay acceso.
Con todo esto sobre la mesa, se puede decir 2,5 millones en 10 años. O 4 o 5 millones en 15. Yo digo: 3 millones en, digamos, una década. No como una cifra exacta, sino como un horizonte. Un punto de partida para que nos pongamos en serio a hacer más: más vivienda, donde hace falta y para quien más lo necesita.
¿Qué encontrarás en el libro?
Todo esto es lo que me ha llevado a escribir el libro que sale hoy.
En él vais a encontrar:
🔬 Un diagnóstico sin filtros pero con datos – Por qué la demanda crece mucho más rápido que la oferta, cómo el alquiler se ha convertido en una trampa, y por qué comprar es cada vez más un juego de suma cero.
👥 Los nuevos ganadores del mercado de la escasez – Fondos de inversión, compradores extranjeros… pero sobre todo, una generación de propietarios que juega con ventaja: puede vender, puede heredar, puede comprar.
⛔️ Las trabas que impiden movilizar vivienda – Suelo bloqueado, licencias que tardan años, marañas burocráticas, y un sector privado que aún no ha recuperado músculo en este nuevo ciclo de crédito duro.
🏛️ La parálisis del Estado – Presupuestos escasos, normativas laberínticas, y un síndrome NIMBY ("sí, pero no aquí / no así / no ahora") que frena casi cualquier proyecto.
🚀 Cómo pasar de la escasez a la abundancia – Nuevos barrios densos y habitables, menos trabas regulatorias, y un gran parque de vivienda protegida para garantizar techo a los nuevos millones de hogares.
⚙️ Gestionar bien lo que ya tenemos (y lo que viene) – Activar vivienda vacía, facilitar la primera compra para residentes, y construir un mercado de alquiler accesible, estable y justo, sin repetir los errores del pasado.
Y gráficos como este:
Lo que viene
El libro sale hoy. Está en (prácticamente) cualquier librería. Y lo presentamos el 23 de septiembre en la Fundación Ortega Marañón de Madrid, sobre las 7pm. Os daré los detalles, pero si estáis por Madrid y os apetece ya podéis reservar fecha y hora. También espero presentarlo en otras ciudades, y podéis ir leyendo y escuchando entrevistas que me han hecho en A vivir, El País, El Confidencial…
Pero lo importante —y lo que os quería contar especialmente a quienes me seguís por aquí— es que este libro no es un punto final. Es un punto de partida. Voy a seguir hilando vivienda con crecimiento inclusivo, universidades, innovación pública, y propuestas para avanzar. Intentaré que sean útiles. Y distintas.
Esto irá más allá de la vivienda: transporte, educación, IA, cuidados... Y no solo en clave España. Sé que desde muchos lugares me leéis y quiero que esto os sirva también. Lo haré con la fórmula que probé en verano: ensayo largo los fines de semana (intentaré uno cada semana) + notas más breves los martes, sobre todo de recomendaciones.
Ojalá os interese. Ojalá os sume. De verdad. Porque —y aquí va una confesión para cerrar: mira que estoy en sitios (X/Twitter, LinkedIn, El País, cada vez más en Instagram)… pero en ninguno escribo más a gusto ni más libre que aquí.



Buena noticia tenerte más por aquí. Cuánta necesidad de adoptar algunas de las capacidades chinas para construir rápido…
Sin duda, lo voy a comprar. Tus análisis son siempre interesantes